Inicio Neuropolítica ¿Qué pueden hacer 500 pesos por el Ayuntamiento?

¿Qué pueden hacer 500 pesos por el Ayuntamiento?

Por David Uriarte /

 

Es probable que el alcalde de Culiacán Jesús Estrada Ferreiro, tenga trabajando a todo un equipo de expertos en calidad y control de procesos para eficientar los servicios como la recepción del pago del predial, sin embargo, en el hipotético caso de que eso fuera cierto, nadie les quita el malestar a los contribuyentes, ni el sentimiento de un trato poco humano a los jubilados y pensionados, es decir, todo apunta a la desorganización más que a la voluntad perversa.

La frase trillada y atribuida al político Jesús Reyes Heroles de que “forma es fondo”, aplica a las condiciones en que se están dando las cosas en la presente administración municipal. No se trata de buenos y malos, o de juzgar las acciones u omisiones de una administración pública, se trata de buscar la funcionalidad de un sistema administrativo en una serie de procesos previsibles por su ciclicidad.

No todo es disfuncional u obsoleto en una administración que releva a sus responsables administrativos y operativos en los Ayuntamientos, más cuando se trata del área de ingresos cuyos procesos se han llevado a cabo desde siempre.

Lo único que busca el contribuyente es precio y servicio; pagar lo menos y recibir un buen trato. Un módulo de información, que digo un módulo: una persona informada, joven, simpática, que atienda de buena manera, direccione a los usuarios del servicio municipal, les ofrezca agua y un asiento donde descansar a los cientos o miles de adultos mayores que lo único que buscan es dejar su dinero al municipio y cumplir con sus obligaciones de manera puntual.

¿Cuánto cuesta esto? ¿500 pesos al día? Más de cinco salarios mínimos al día, estimulan la simpatía y el buen trato a cualquier persona, además, se evita que los policías cumplan funciones para las que no están preparados.

Como esta aportación, deben de existir decenas o centenas más… ideas que sólo pretenden dos cosas, disminuir la animadversión de la población de Culiacán que se siente mal atendida y vejada por la administración municipal, y elevar los estándares de calidad en la atención al ciudadano. Uno de los indicadores de la calidad de un servicio, es la satisfacción del usuario.