Inicio Neuropolítica ¿Por qué AMLO es lo mejor para la política mexicana?

¿Por qué AMLO es lo mejor para la política mexicana?

Por David Uriarte /

 

No se trata de “chairos o fifís”, se trata de los casi 90 millones de mexicanos cuya esperanza de bienestar y desarrollo humano se viene arrastrando desde la primera transformación en 1810.

AMLO es la mejor opción para los aprendices y maestros de la política, igual los contentos que los disgustados con el nuevo régimen, ambos pueden hacer un ejercicio de reflexión donde se dejen los juicios de lado y se pongan sobre la mesa solo las evidencias.

Los temas sensibles para los mexicanos son variables medibles, es decir, se puede medir el ingreso per cápita, la incidencia delictiva, la eficiencia terminal en el renglón educativo; los índices de enfermedades como la diabetes, la obesidad, la hipertensión, el cáncer de mama o la prevalencia del virus del papiloma humano…

En fin, es el régimen de AMLO la mejor oportunidad para dejar las subjetividades motivadas por intereses legítimos, tanto de sus correligionarios como de sus adversarios, y ponerse a trabajar de manera seria en las evaluaciones objetivas y medibles del desempeño político de AMLO.

Si a la vuelta de uno o seis años se ve la prosperidad en los hogares mexicanos, las universidades producen profesionistas que se incrustan en el mercado laboral, la seguridad se respira en la calle, la violencia se apacigua; la salud de los mexicanos mejora, y México se coloca en los primeros lugares en los índices de desarrollo humano de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), entonces las políticas públicas de AMLO serán un digno paradigma a imitar por propios y extraños.

Las cosas se miden por resultados y lo que no se mide no se puede mejorar, así, en vez de invertir tiempo y emociones no placenteras en criticar el régimen de AMLO, se puede aprender del nuevo modelo de hacer política, del nuevo modelo de dirigir el destino de un pueblo cansado de esperar y de unos políticos ávidos de poder.

Desayunar creyéndose Juárez, comer sintiéndose Carranza, y cenar percibiéndose Cárdenas, no es motivo para desacreditar los posibles mejores resultados de las políticas públicas de AMLO, mejor esperemos al tiempo y el dirá.

 

Te puede interesar:

Dinero maldito