Por David Uriarte /
Si a usted le gusta la ciencia y los datos duros, entonces ya no lea esto. Hablar de “los Judas” es hablar de “los traicioneros”, y en el gabinete de Andrés Manuel López Obrador, en la cámara de senadores y de diputados federales, las bancadas de MORENA han de traicionar a su líder, así como Judas traicionó a Jesús.
El conocimiento teológico no tiene buena reputación ante el conocimiento científico, sin embargo, la analogía es curiosa. Es decir, si sacamos la proporción o índice de traición, 12:1 (de los 12 discípulos, uno traiciono a su líder), entonces, de los 59 senadores, 5 habrán de traicionar a AMLO; y de los 258 diputados federales, 21 lo van a traicionar; y de su gabinete, 2 serán los traicioneros… La suma es de 28 judas que estadísticamente pueden traicionar a su líder Andrés Manuel.
Nadie viene con garantía, menos cuando se trata de lo público, cuando las tentaciones mundanas llamadas corrupción se convierten en el agua para una voluntad sedienta, por eso, los judas despiertan con el murmullo del oro y la plata.
Es probable que el ejecutivo federal sea una persona incorruptible, inmunizado contra el virus del “moche”, con una verticalidad de principios a toda prueba, sin embargo, los discípulos son muchos, como muchas las tentaciones.
De los 340 discípulos contando senadores, diputados federales y su gabinete, algunos llegan con mucho dinero, en teoría no deberían deslumbrarse por el poder, sin embargo, a veces el que tiene mucho, quiere más.
Por otra parte, algunos de su senadores, diputados federales, pero más, diputados locales y presidentes municipales por MORENA, llegan al poder con una estrechez económica, por lo tanto, en teoría el riesgo de traición es más alto.
Traicionar a AMLO cuyo credo es “no mentir, no robar y no traicionar”, convierte en apostata a cualquiera de sus discípulos, aunque las tentaciones de la carne también tocan todos los días los deseos eróticos del presidente.
Estadísticamente es imposible mantener inmaculada la imagen del nuevo régimen de gobierno, todo a su tiempo, puede haber sorpresas, sólo hay que esperar que eclosione el Judas, pero que no crucifiquen a su líder por favor.