Elige ser feliz

Fluye, aún cuando no puedas hacer nada

Hay momentos en la vida que no podemos hacer nada y es mejor fluir con los acontecimientos y dejar que las emociones surjan. Fluir es soltar y alinearse a los dictados de tu corazón y las sensaciones de tu cuerpo. Es alinearse con tu ser, sin máscaras, sin presiones ni necesidad de ser aprobado o aceptado.

“Fluir te dará la capacidad de poner a un lado tu ego y doblegarte ante la crudeza de la realidad o la crueldad de la vida”.

Cuando fluyes verdaderamente, ante la urgencia interior, eso te traerá paz. Cuando se requiere demorar una acción, compra o beneficio. Fluir cuando hay que esperar pacientemente.
Una desgracia, una enfermedad en la familia o propia y hay que esperar; una gran pérdida o una tragedia. Tal vez una situación que es imposible cambiarla rápidamente. Hay momentos cuando que te sientes impotente, sin control, abrumado, perdido, confundido. Muchas veces, en esos momentos es mejor fluir con los acontecimientos y las emociones que surjan. No te asustes de tus emociones. Son tuyas, te ayudan a conocerte. Muchas veces te están diciendo que eres capaz de amar.
Es importante que te tomes un receso cuando tu cuerpo necesite descansar o cuando requieres despejar tu mente. Por ejemplo, descansar cuando estás muy cansado es justamente fluir con las necesidades de tu cuerpo. También puedes fluir con tus emociones, ante personas difíciles o necias, ante situaciones angustiosas y dolorosas.
Un buen ejemplo es como cuando subes a un barco; para no marearte simplemente te dejas llevar por el vaivén y por el movimiento de las olas. Dejarse llevar por esos movimientos hacia arriba y hacia abajo, o de lado a otro, impide que te marees. Alguien me dijo que justo eso es lo recomendable. Soltar el control, dejar ir, no resistirse al ritmo de la vida.
Los duelos se elaboran mejor y más rápidamente si fluyes con el cúmulo de emociones que se agolpan en tu cuerpo, en tu pecho, tu vientre. Fluir es contrario a rechazar el sentir las emociones muy dolorosas y desagradables que una pérdida provoca. Si las aceptas y fluyes con ellas pierden su fuerza, porque ya les pusiste atención. De lo contrario, se fortalecen como gigantes que regresarán a golpearte más fuerte hasta que las identifiques y aceptes como propias. Solo requieren de tu atención y aceptación.
La vida está llena de altas y bajas. Todos pasamos por periodos de calma y tormentas. A veces estamos arriba, a veces estamos abajo. Todo lo que sube baja y viceversa. Entonces fluye, para que aceptes lo inaceptable, ser paciente cuando no hay paciencia, conocer lo desconocido, ser humilde ante la fuerza y majestuosidad de la naturaleza. Fluir te dará la capacidad de poner a un lado tu ego y doblegarte ante la crudeza de la realidad o la crueldad de la vida.

Y cuando ya no te resistas, sentirás paz. Porque al fluir dejas de sufrir. La paz de la no resistencia. La paz del fluir con los vaivenes de la vida.

Verás que al fluir vives en el aquí y ahora donde puedes hacer magia para crear tu futuro. Un poco de espera, y todo tomará su rumbo nuevamente. Te deseo paz

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