Por David Uriarte

Siempre, pero más en estos días decembrinos, los operativos de revisión a los conductores de vehículos automotores en Culiacán, se intensifican con un sólo objetivo: prevenir accidentes.

Muchas son las historias trágicas, otras las de sobornos o extorsión, y otras las de enseñanza y aprendizaje de una cultura vial. Empecemos por las primeras, por las tragedias que se pueden evitar si los conductores están libres de alcohol en la sangre, no se trata de restringir la ingesta de alcohol, se trata de hacerle caso al viejo anuncio “Si tomas no manejes”.

Muchas son las alternativas para evitar los accidentes viales: desde no ingerir alcohol, buscar o elegir un conductor designado, contratar los servicios de transporte publico de cualquiera de las plataformas o los carros de alquiler tradicional (taxis), el auxilio de un familiar o amigo en el transporte, o esperar seis u ocho horas después del último trago para que el alcohol se metabolice.

Las otras historias se refieren a los conductores que se dicen extorsionados por los agentes encargados del operativo anti alcohol conocido como “alcoholímetro”, o la promoción de los mismos conductores de actos de corrupción para efecto de no ser arrestados y multados.

Para fines informativos, la sanción por conducir en estado de embriaguez en Culiacán, es de 12 horas de arresto obligatorio, $2,689.00 pesos de multa, más 700 pesos de arrastre de la grúa. Al momento de pagar la multa para recoger el vehículo, este deberá estar al corriente de los pagos relativos a placas y refrendo.

En el tercer escenario, el del aprendizaje, este se puede dar por dos vías: por la vía de la conciencia o por la vía de la experiencia. La conciencia de lo que implica perder los reflejos y la agudeza de los órganos de los sentidos como consecuencia del alcohol, se traduce a través del juicio sano en una conducta preventiva.

Sin embargo, la vía de la experiencia es traumática, propiciar un accidente de cualquier índole, ya sean pérdidas materiales, lesionados o pérdida de vidas humanas, es un aprendizaje caro, convertirse en homicida por conducir “borracho”, es una consecuencia que muchos están pagando en la cárcel.