Por David Uriarte /

Es imposible tener una identidad ausente, excepto en las enfermedades neurodegenerativas como las demencias de cualquier tipo, donde la conciencia se extingue, la memoria se vuelve huidiza, y la identidad se extingue a tal grado de mantener solo las funciones autónomas, y de sobrevivencia.

Si la identidad tiene que ver con la conciencia del ser, obviamente del tener, con las funciones ejecutivas como la planeación, la deducción, el análisis, el juicio, y la capacidad predictiva entro otras funciones, con la gestión de las emociones y los impulsos, con la vida de relación, la identidad es más que un nombre, o un estado civil, la identidad tiene una relación estrecha con la ausencia, con lo que le falta a la persona para ser feliz o autorrealizarse.

La identidad familiar y social requiere además del nombre y el lugar de residencia, la capacidad para mantener una autonomía y una independencia, autonomía en la toma de decisiones e independencia en la manutención, la capacidad para decidir es tan importante como la capacidad para mantenerse y dejar de depender de los padres, los demás o la beneficencia pública.

La identidad va más allá de lo primitivo y básico, toca necesariamente lo político de manera activa o pasiva, de manera activa cuando se toma partido, de manera pasiva cuando se usa o vive del partido a través del gobierno.

La identidad se relaciona con valores y principios, de ahí surge la respuesta a la pregunta ¿Quién soy? Cuando la pregunta se asocia a la identidad activa de la vida política, los afectos siempre se recargan a los principios o plataforma ideológica de dicho partido político, si el partido está en el poder o si es oposición, la identidad es la misma, excepto que se tenga identidad primitiva donde solo se busque la sobrevivencia como método de autorrealización.

Cuando la pregunta de ¿Quién soy? Se asocia a la identidad pasiva políticamente, entonces, la persona usa o utiliza la parte política como vehículo para transitar por su destino burocrático, de otra manera no tendría sentido hablar de pasividad política.

La identidad primitiva explica el porqué de las conductas parecidas de muchas personas que en un tiempo militaron en un partido, después, cuando el partido entro en desgracia, inmediatamente se identificaron con el nuevo partido en el poder, y así sucesivamente, estas identidades primitivas solo buscan la sobrevivencia, por eso son primitivas.